Fachada cálida de Solhaven en Santa Marta

Nuestra historia

Un rincón pensado para quienes quieren descansar de verdad

Solhaven nació en Santa Marta con una sola idea en mente: que llegar aquí se sienta como llegar a casa.

← Volver al inicio

Quiénes somos

La historia detrás de Solhaven

Solhaven abrió sus puertas en el barrio histórico de Santa Marta con la intención de ofrecer algo sencillo pero difícil de encontrar: un lugar tranquilo con vida propia, donde el día comienza con la brisa del Caribe y termina con buena conversación en la terraza.

La casa fue restaurada con cuidado, preservando su arquitectura original de finales del siglo XX mientras se incorporaron comodidades modernas. Cada habitación fue pensada para quienes valoran la luz natural, el silencio y el orden.

Hoy Solhaven recibe a visitantes y residentes de Colombia y de otras partes del mundo que buscan un ritmo de vida más pausado, sin renunciar a estar bien ubicados y bien acompañados.

Lo que nos guía

Hospitalidad sin artificios

La bienvenida en Solhaven es genuina. No hay protocolos rígidos, solo personas que se alegran de recibirte.

Ritmo natural

El lugar sigue el ritmo del sol y el mar. No hay prisa. Cada estadía se adapta a quien llega.

Comunidad abierta

Compartir el espacio con otros residentes es parte de la experiencia, aunque nunca una obligación.

Calidad en lo cotidiano

Desde las sábanas hasta el café de la mañana, los pequeños detalles marcan la diferencia.

El equipo

Las personas detrás de Solhaven

Un equipo pequeño y comprometido que hace de cada estadía algo memorable.

CM

Camila Moreno

Directora y anfitriona

Nacida en Santa Marta, Camila lleva más de diez años en el sector de hospedaje. Fue ella quien imaginó Solhaven como un espacio donde el turismo y la vida cotidiana conviven sin tensiones.

AP

Andrés Palomino

Coordinador de operaciones

Andrés se encarga de que la casa funcione bien cada día: el mantenimiento, el abastecimiento y la organización de actividades están en sus manos con una mezcla de rigor y buen humor.

LV

Laura Vásquez

Anfitriona residente

Laura acompaña a los nuevos residentes y visitantes durante sus primeros días. Su conocimiento de la ciudad y su carácter abierto hacen que instalarse en Solhaven sea muy sencillo.

Estándares de la casa

Cómo cuidamos el espacio y a las personas

Aseo y mantenimiento

Las habitaciones se limpian regularmente y los espacios comunes se revisan a diario. El mantenimiento preventivo evita sorpresas desagradables durante la estadía.

Acceso controlado

La entrada principal cuenta con sistema de acceso para residentes. Cada habitación tiene cerradura independiente y los visitantes son recibidos siempre por un anfitrión.

Seguridad básica

La casa cumple con los requisitos de seguridad exigidos por la normativa colombiana de establecimientos de alojamiento: extintores, señalización y salidas de emergencia.

Alimentación responsable

Las comidas compartidas se preparan con productos frescos de proveedores locales del mercado de Santa Marta. Se atienden preferencias alimentarias con previo aviso.

Privacidad de datos

La información personal de residentes y visitantes se gestiona con discreción y no se comparte con terceros. Ver nuestra política de privacidad.

Registro turístico

Solhaven opera con registro ante el CITUR (sistema colombiano de información turística) y cumple con los requisitos del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo.

Sobre nuestro trabajo

Hospedaje con carácter en el Caribe colombiano

Santa Marta es una ciudad con capas. Tiene el mar, la sierra, el casco histórico y una energía que mezcla lo antiguo con lo que está por venir. Solhaven se instaló en ese cruce de caminos para ofrecer algo que las grandes cadenas de hospedaje no suelen tener: presencia humana real y un ritmo que no atropella.

Cada plan que ofrecemos —desde el pase de un día hasta la residencia mensual— está pensado para personas que llegan con tiempo y ganas de estar bien. No importa si viene por trabajo remoto, por descanso o simplemente por conocer la ciudad con más calma que con una maleta a cuestas.

La casa tiene historia. Sus paredes anchas guardan fresco incluso en los días más cálidos. Las terrazas orientadas al norte reciben la brisa del mar desde temprano. Y el jardín, pequeño pero bien cuidado, se convierte en el punto de encuentro natural al caer la tarde.

En Solhaven no se vende una experiencia empaquetada. Se ofrece un espacio bien mantenido, gente disponible y la posibilidad de quedarse tanto como se necesite. Eso, en Santa Marta, tiene un valor particular.

¿Te gustaría conocer la casa?

Escríbenos y con gusto te contamos cómo es la vida en Solhaven o te ayudamos a planear tu próxima estadía en Santa Marta.

Ponernos en contacto